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Claves del SII prestadas para cobrar boletas falsas de honorarios
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Claves del SII prestadas para cobrar boletas falsas de honorarios

Una condena confirmada en La Serena describe a personas que prestaban su clave del SII y devolvían el pago. Qué deja ese esquema en las cuentas que lo reciben.

6 min de lectura 14 de octubre de 2026
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"Pues que da y quita el decoro y quebranta cualquier fuero, poderoso caballero es don Dinero."

Francisco de Quevedo, Poderoso caballero es don Dinero, letrilla satírica

Pocas cosas parecen tan inofensivas como prestarle a alguien la clave del Servicio de Impuestos Internos para que emita una boleta de honorarios a nombre propio, con la promesa de que el pago llegará a la cuenta del titular y que este solo tendrá que devolverlo. Quien acepta suele pensar que hace un favor menor, y no imagina que su nombre, su clave y su cuenta bancaria pasan a ser las piezas de un circuito diseñado para sacar dinero público sin dejar rastro.

Ese circuito es el que describe una condena confirmada a comienzos de este mes. Según informó Diario El Día el 5 de octubre de 2026, la Corte de Apelaciones de La Serena rechazó los recursos de nulidad de tres condenados y confirmó las penas que les había impuesto el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de La Serena por fraude al fisco y lavado de activos, que incluyen cuatro años de presidio efectivo. La pregunta que nos interesa es qué ve un banco, o cualquier sujeto obligado, en las cuentas de las personas que prestaron su clave, y qué señales deja un esquema así antes de que llegue a un tribunal.

Cómo funcionaba el circuito

La sentencia de primera instancia estableció que, entre diciembre de 2019 y 2024, los condenados participaron en un mecanismo para obtener pagos improcedentes desde el departamento de salud de una corporación municipal, mediante boletas de honorarios ideológicamente falsas e informes de actividades adulterados, por servicios que no se habían prestado. Una de las condenadas intervenía en la autorización de las boletas y en la validación de los informes. Otra reclutaba a personas externas para que facilitaran sus claves del SII y permitieran emitir las boletas, y esas personas recibían los depósitos y después transferían los fondos o los entregaban en efectivo. El tercer condenado incorporaba personas al esquema y usaba cuentas personales y sociedades comerciales para mover los recursos.

El perjuicio fiscal acreditado por el tribunal superó los $762 millones, y la investigación detectó movimientos bancarios por cerca de $1.700 millones, considerando transferencias entre cuentas personales, de terceros y de sociedades comerciales, además de retiros de dinero en efectivo. La diferencia entre ambas cifras se explica, al menos en parte, porque los movimientos incluyen transferencias sucesivas entre cuentas, que es como trabaja un lavado cuando mueve el mismo dinero varias veces para que cada paso parezca razonable por sí solo.

El circuito del dinero, del pago de la boleta a la cuenta de quien prestó su clave y de ahí a la transferencia o al retiro en efectivo, con la señal de alerta que deja cada paso

Lo que se ve desde la cuenta que recibe el pago

Un pago de honorarios desde una institución pública hacia una persona natural es, en sí mismo, una operación normal, y miles de ellos ocurren cada mes sin que haya nada que observar. Lo que vuelve visible un esquema como este es la combinación de rasgos que se repiten, y que un monitoreo bien calibrado puede reconocer aunque ninguno sea concluyente por separado.

La primera señal está en la relación entre el pago y el perfil del cliente. Una persona sin actividad profesional declarada en el área que recibe pagos periódicos por honorarios de una entidad de salud presenta una inconsistencia que la debida diligencia debería poder detectar si el perfil está actualizado. La segunda está en lo que ocurre después del abono, porque el dinero que se transfiere casi completo a otra cuenta, o que se retira en efectivo pocas horas después de llegar, rara vez corresponde a un ingreso que su titular vaya a usar. La tercera solo aparece cuando se mira más allá de una cuenta, y es la convergencia, es decir, varias personas sin relación aparente entre sí que reciben pagos del mismo pagador y envían los fondos al mismo destino. Esa clase de patrón es la que describen las señales de alerta asociadas al uso de cuentas de terceros, y la que un buen monitoreo transaccional está en condiciones de levantar.

La fuente de este caso no dice que la investigación haya comenzado por un reporte a la Unidad de Análisis Financiero, y no corresponde suponerlo. La relación con el monitoreo la proponemos nosotros, porque las señales que deja el esquema son de las que un sujeto obligado puede ver en sus propias cuentas y, si las considera sospechosas, informar mediante un reporte de operación sospechosa.

Quien presta la clave

La parte del esquema que más conviene subrayar es la de las personas externas que facilitaban su clave. La nota no informa si alguna de ellas fue imputada, y no corresponde suponer nada al respecto, pero su papel en el circuito es central. Sin su clave no había boleta, sin su cuenta no había depósito y sin su transferencia o su retiro el dinero no llegaba a destino. Desde la perspectiva de un banco, esas personas son clientes comunes que de pronto empiezan a comportarse como intermediarios, y es en ese cambio de comportamiento, más que en la operación aislada, donde está la oportunidad de detectarlo.

El poder de don Dinero

Quevedo escribió que don Dinero da y quita el decoro y quebranta cualquier fuero, y la letrilla, escrita con la ironía de quien conocía bien su siglo, conserva una vigencia incómoda. El dinero de este caso salió de una institución pública, pasó por personas que creyeron hacer un favor y terminó en cuentas y en efectivo lejos de su destino, quebrantando en el camino los controles que debían detenerlo. Lo que un sujeto obligado puede oponerle es modesto pero efectivo, y consiste en mirar las cuentas de sus clientes con la suficiente atención como para notar cuándo una de ellas empezó a servir a otro.


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Boletas de HonorariosFraude al FiscoLavado de ActivosSeñales de AlertaMonitoreo TransaccionalCompliance

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