Volver al blog
Más de 2.800 transferencias pequeñas y el rastro de la trata
Compliance

Más de 2.800 transferencias pequeñas y el rastro de la trata

Una acusación en Antofagasta describe trata de personas, comercios de fachada y transferencias de bajo monto. Qué deja ese patrón a la vista de quien monitorea.

6 min de lectura 26 de octubre de 2026
Compartir:

"Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin al mismo tiempo y nunca solamente como un medio."

Immanuel Kant, Fundamentación de la metafísica de las costumbres, segunda sección

La Fiscalía Regional de Antofagasta acusó a 22 personas por trata de personas con fines de explotación sexual y por lavado de activos, y pide penas que suman 642 años de cárcel. En la acusación hay un dato que le concierne directamente a quien monitorea cuentas en un banco o en una cooperativa. Un análisis financiero identificó más de 2.800 transferencias de bajo monto que, según la investigación, buscaban eludir los controles del sistema financiero.

Conviene dejarlo claro desde el principio. Se trata de una acusación y no de una condena, los hechos que describe la Fiscalía deberán probarse en juicio, y las personas acusadas se presumen inocentes mientras no exista una sentencia. Lo que nos interesa aquí es la forma que toma el dinero de un delito como este cuando entra al sistema financiero, y qué parte de esa forma alcanza a ver quien lo monitorea.

Lo que describe la acusación

Según el comunicado que la Fiscalía publicó el 26 de octubre de 2026, la estructura habría operado en Antofagasta entre 2020 y 2025, y estaría compuesta por cuatro agrupaciones más pequeñas, articuladas como clanes familiares, que mantenían prostíbulos clandestinos y un café donde se ejercía el comercio sexual. La acusación comprende, entre otros delitos, asociación criminal para cometer trata de personas, trata con fines de explotación sexual, asociación para cometer lavado de activos y lavado de activos. Las penas solicitadas van de 17 a 47 años según la participación que se atribuye a cada acusado, y la audiencia de preparación de juicio oral está fijada para el 30 de noviembre.

La organización fue desarticulada en agosto de 2025, y en ese operativo se rescató a una veintena de víctimas que, según la Fiscalía, habrían sido captadas abusando de su situación de precariedad. Detrás de cada cifra de este artículo están esas personas, y no queremos perderlas de vista mientras hablamos de transferencias.

Lo que la investigación habría reconstruido es el camino de las ganancias hacia la economía formal. El comunicado menciona comercios de fachada, personas que prestaban sus cuentas, titulares aparentes de bienes, e inversiones en vehículos, fondos mutuos e inmuebles sin relación con los ingresos declarados. Agrega que uno de los clanes habría otorgado préstamos usurarios, de los conocidos como gota a gota.

Un mosaico hecho de piezas que no dicen nada

Las 2.800 transferencias se entienden mejor si se piensan como las teselas de un mosaico. Cada pieza, mirada de cerca, es un cuadrado de color sin forma, y nadie adivinaría la figura sosteniendo una sola en la mano. La figura aparece cuando uno retrocede lo suficiente para ver cómo se ordenan todas. El monitoreo que revisa operación por operación mira teselas, y una transferencia de bajo monto, aislada, no tiene nada de inusual. Lo inusual es el dibujo.

La norma chilena pide justamente ese paso atrás. La Circular UAF N°62 define como operación sospechosa de lavado de activos todo acto, operación o transacción que, de acuerdo con los usos y costumbres de la actividad de que se trate, resulte inusual o carente de justificación económica o jurídica aparente. La definición no menciona un monto, y la misma circular, en su numeral c.7, exige que el análisis considere toda la operativa relacionada, los intervinientes en la operación y la información relevante que posea el sujeto obligado. Una regla que solo mira la operación individual cumple con la letra del monitoreo y se pierde el mosaico.

El numeral c.4 de la Circular UAF N°62 establece que el ROS no tiene una periodicidad ni un monto monetario establecidos. Una operación pequeña no queda fuera del deber de reportar por ser pequeña, y repartir una suma en muchas operaciones menores no la saca del radar de quien sabe mirar el conjunto.

Las señales que deja cada tramo

El diagrama sigue el dinero desde donde se genera hasta donde intenta parecer limpio, y marca lo que cada tramo deja a la vista de una institución financiera. Las señales son nuestra lectura para el monitoreo, no hallazgos de la investigación.

El camino del dinero desde el lugar de explotación, que queda fuera de la vista del banco, hacia comercios de fachada, cuentas prestadas y más de 2.800 transferencias de bajo monto, con los préstamos gota a gota como vía aparte y la señal que cada tramo deja para quien monitorea

El primer tramo no lo ve ningún banco, porque el lugar de explotación no tiene una cuenta que monitorear. Lo que llega al sistema financiero llega ya con otra apariencia, y la primera es la del comercio de fachada. Ahí la señal está en la relación entre lo que el cliente dijo que hacía y lo que su cuenta muestra, ventas que no calzan con el giro, con el tamaño del local o con el ritmo de un negocio de ese rubro. Esa comparación solo es posible si alguien registró bien la actividad al abrir la cuenta y la sigue contrastando, que es el corazón de la debida diligencia de clientes.

El segundo tramo pasa por las cuentas prestadas. Para el banco de cada titular aparente se trata de un cliente pequeño que recibe abonos y los reenvía, y la señal aparece cuando el monitoreo mira la velocidad del dinero y la falta de relación entre esos movimientos y la actividad declarada. Casi todas estas conductas figuran en nuestra guía de señales de alerta de lavado de activos.

El tercer tramo es el de las transferencias de bajo monto. Ninguna, por separado, merece una alerta. Juntas forman una cantidad que sí la merecería, y por eso las reglas de monitoreo transaccional que detectan fraccionamiento suman en una ventana de tiempo, por cliente y por contraparte, en lugar de evaluar cada operación contra un umbral fijo. Los préstamos gota a gota, por último, dejan su propio dibujo, cobros pequeños y frecuentes que llegan a una misma cuenta desde muchas personas distintas.

Ninguna de estas señales prueba un delito. Su valor está en la coincidencia, y cuando la coincidencia existe la decisión de reportar no espera a la certeza. Las preguntas frecuentes de la UAF sobre el ROS lo dicen con todas sus letras, basta con la sospecha de buena fe. Cómo se arma ese reporte lo explicamos en nuestra guía del reporte de operación sospechosa.

Lo que el mosaico deja ver al final

El fiscal regional de Antofagasta, al presentar la acusación, dijo que investigar la trata exige empezar por las víctimas. Nos parece que esa frase vale también para quien no investiga sino que monitorea, aunque desde su escritorio no vea a ninguna víctima, solo saldos y transferencias. La trata usa a las personas como medio, exactamente lo que Kant pedía no hacer nunca, y el lavado completa la operación convirtiendo ese uso en un saldo que parece honrado.

Quien monitorea ve las teselas. Si retrocede lo suficiente, lo que aparece en el mosaico es un rostro.


Neitcom apoya la debida diligencia de clientes, la consulta en listas de sanciones y la preparación de los reportes ROS y ROE, y deja documentada cada revisión para la auditoría. Conversemos sobre cómo mira hoy su institución las operaciones pequeñas y repetidas.

Etiquetas

Trata de PersonasLavado de ActivosMonitoreo TransaccionalFraccionamientoROSLey 19.913

¿Te fue útil este artículo? ¡Compártelo!

Reciba el newsletter semanal de Neitcom

Suscríbase y reciba las últimas novedades en compliance directamente en su bandeja.

Al suscribirse acepta recibir el newsletter semanal de Neitcom con artículos sobre cumplimiento normativo. Puede darse de baja en cualquier momento con el enlace que trae cada correo. Conozca cómo tratamos sus datos en nuestra Política de Privacidad.